Las empresas de telecomunicaciones pueden incluir un compromiso de permanencia en los contratos que realizan a sus abonados o usuarios.

Estos compromisos de permanencia deben cumplir unas normas para que sean legales y estén correctamente ajustados a la legislación vigente.

A continuación indicamos las normas que deben seguir:

Siempre que haya un compromiso de permanencia debe de estar asociado con un motivo justificado para poder realizar el compromiso. En caso de no haber motivo aparente para realizar el compromiso de permanencia no se debería de poder realizar.

La cuantía de personalización se debe ajustar al gasto real que la empresa haya tenido que realizar por la contraprestación del servicio.

El usuario siempre tiene que ser correctamente informado de la duración del compromiso de permanencia y de las posibles consecuencias en caso de incumplimiento de este.

El contrato firmado con compromiso de permanencia incluida siempre puede ser anulado por el usuario aunque en muchos casos conlleve penalización monetaria. Si el usuario paga dicha penalización el contrato puede ser anulado en cualquier momento, no es necesario permanecer con los servicios de la empresa a cualquier precio.

Si un usuario solicita la baja de los servicios prestados de forma voluntaria sin que haya expirado el compromiso de permanencia en su totalidad, la penalización deberá verse reducida por la parte proporcional del tiempo que el usuario haya permanecido en la empresa como cliente abonado.

Si la baja que solicita el usuario es por una falta grave del servicio prestado que justifique la resolución del contrato firmado, no procede la aplicación de penalización por parte de la empresa.